Recomendaciones molonas para pasar un Halloween de miedo

Lo más inteligente, hubiese sido subir esta entrada con una semana de antelación. Pero como la inteligencia no es una virtud que me caracterice, he decido compartir hoy con vosotros, una lista de recomendaciones ideales para disfrutar este Halloween (no lo neguéis: esta ñoñería os gusta tanto como a mí). Destaco desde ya que no todas las películas y libros que voy a citar, son de terror, sino que, muchos de ellos están aquí (aparte de porque molan un pegote) porque contienen elementos sobrenaturales, que las hacen idóneas, para ver/leer durante la Noche de Brujas. Ya sabéis que, de tener alguna recomendación, sería un detalle hacérmelo saber en los comentarios. ¡Estaré encanta de descubrir cosas nuevas! 
AVISO: Aunque he ordenado la lista en orden ascendente (siendo el primero el más light y el último el horror mismo), todos sabemos que el miedo es completamente subjetivo. Creo que coincidiré con más de uno, pero tenedlo en cuenta por si las moscas. 


Empezaré suave, recomendándoos un clásico que, aunque no os producirá escalofríos u os aterrara hasta límites impropios, os transmitirá angustia, desesperación y tristeza. No es otro que Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary Shelley, libro que, gracias a su fantástica narrativa y a sus personajes perfectamente perfilados, os robará el corazón (y os lo hará trizas; avisados estáis).

Continuamos con un libro que tampoco es de miedo, pero en el que hay algo más de "movimiento": Diez negritos o Y no quedó ninguno, de Agatha Christie. Si os gustan los enigmas y las historias de detectives, este es vuestro libro. Adictiva como pocas, esta entretenida novela de Christie, cargada de misterio, os hará pasar una tarde magnífica.

Prosiguiendo con el tema asesinos... ¿sabías que Psicosis, la popular película de Hitchcock, estaba basada en una novela? Yo me enteré hace relativamente poco y, tal y como me imaginaba, el libro de Bloch es tan brillante (o más) que su posterior adaptación cinematográfica. Y es que Psicosis, es una novela incómoda, perturbadora y condenadamente amena, narrada con muy mala leche y con uno de los personajes más interesantes dentro del género del horror: Norman Bates. Si os gustó la película, no dudéis en echarle un vistazo. 

Ahora, entramos en un terreno más escabroso. Porque, si bien Psicosis tiene alguna que otra escena inquietante, Rabia es la incomodidad hecha libro. Escrita bajo el pseudónimo de Richard Bachman, esa novela de Stephen King es aterradora, elocuente y muy, pero que muy enloquecedora. Posee, además, mucho significado, por lo que hay que leerlo con los ojos bien abiertos, centrándose en los pequeños detalles. Totalmente recomendado, aunque no es un libro para todos los públicos

Es curioso que, el libro que más miedo me ha dado, no pertenezca al género de terror. Pero, y aunque 1984 es una distopía, jamás lo pasé tan mal leyendo un libro. Había ocasiones, en las que incluso tenía que cerrarlo, dejar reposar la información, y continuar la lectura después de dos o tres días. ¿Por qué? Sencillo: la sociedad que tan elocuentemente nos plantea Orwell está tan bien escrita, es tan verosímil y parece tan cercana, que uno no se asusta pensando que pueda suceder en un futuro cercano; uno se asusta pensando que pueda estar ocurriendo ahora mismo. Una obra brillante como pocas. 


Aunque la mayoría de películas de Tim Burton son opciones más que asequibles para ver en Halloween, he decido que, parar varias, os recomendaría una de animación: La novia cadáver, un entretenido film musical que, además de ser divertido a más no poder, posee una historia preciosa, unos personajes interesantes y un final emotivo donde los haya. Constituye una de mis películas de animación favoritas y, eludiendo el hecho de que tras verla estarás como idiota cantando las canciones durante semanas  ¡Morir! ¡Hay que fallecer!  , no le encuentro pega alguna.  

Si queréis echaros unas risas y disfrutar un film fantástico con toques paranormales, ¿por qué no darle un repaso a la emblemática película de Ivan Reitman, Los cazafantamas? Y es que, pese a no ser un peliculón que pase a la posteridad y no haber envejecido de la mejor de las maneras, esta icónica cinta de los ochenta, conseguirá sacaros una sonrisa a más de uno. Estoy convencida de que no os aburrirá en ningún momento.

Hablando de clásicos, ¿os animáis con una en blanco y negro? El pueblo de los malditos, es una de mis películas preferidas de todos los tiempos. Es el primer film de terror que vi, y el que me introdujo de lleno en el género. Es cierto que no es la película más escalofriante del mundo (ni siquiera se ve sangre), pero esos mocosos rubios de ojos brillantes, consiguen ponerme de los nervios con sólo verlos en foto. Aunque para mí es mucho mejor el film de 1960, hay una versión del 95 bastante curiosa, a la que os invito a echar un vistazo. 

Aunque los efectos especiales de La profecía dan más risa que miedo, esta película fascinante, cargada de buenas actuaciones, una de las bandas sonoras más espeluznantes del cine del horror y un argumento que, pese a ser tópico, está muy bien llevado, logrará ponerle los pelos de punta a más de uno.  

Pese a que la película de Kubrick (según me han comentado) poco tiene que ver con la novela en la que está basada, es innegable que, El resplandor, es un peliculón, y con mayúsculas. Las interpretaciones, en especial, la de Jack Nicholson, la banda sonora, la estética... todo, absolutamente todo, se combina para crear la que, hasta la fecha, es la película más aterradora a la que me he enfrentado. Imposible pasarla por alto. EDITO: SI NO QUERÉIS ESCUCHAR EL PEOR DOBLAJE (CASTELLANO) DE LA HISTORIA, POR FAVOR, VEDLA VERSIÓN ORIGINAL. 
¿Habéis leído/visto algo? ¿Tenéis alguna recomendación? ¿Qué pensáis de Halloween?
 Recordad que si nada de esto os da miedo, siempre podéis escuchar Revolution 9. No hay hijo de vecino que aguante Revolution 9.
¡Un fuerte beso y hasta la próxima! 

Todas las hadas del reino - Laura Gallego

Todas las hadas del reino, de Laura Gallego
Editorial Montena 
Autoconclusivo
978-84-9043-371-3
477 páginas
Resumen que nos da el libro: Camelia es un hada madrina que lleva trescientos años ayudando con gran eficacia a jóvenes doncellas y aspirantes a héroes para que alcancen sus propios finales felices. Su magia y su ingenio nunca le han fallado, pero todo empieza a complicarse cuando le encomiendan a Simón, un mozo de cuadra que necesita su ayuda desesperadamente. Camelia ha solucionado casos más difíciles; pero, por algún motivo, con Simón las cosas comienzan a torcerse de forma inexplicable...

 

La experiencia le decía que el exceso de información confundía a los humanos. Cuando sabían algo, ya empezaban a creer que lo sabían todo, y terminaban metiendo la pata incluso más que cuando no sabían nada.

Todas las hadas del reino nos presenta a Camelia, un hada madrina que, durante años, ha ayudado a un montón de jóvenes a cumplir sus sueños. La incompetencia de una de sus amigas, hará que nuestra querida Camelia tenga que ocuparse de un ahijado más: Simón, un mozo de cuadra que busca enamorar a Asteria, la princesa heredera del reino de Vestur. Sin embargo, lo que en un principio parecer un juego de niños -y más para un hada veterana- se va torciendo hasta límites inimaginables

Si bien es cierto que disfruto (y mucho) con el género juvenil, de un tiempo a esta parte, lo he dejado bastante de lado. El motivo es simple: me cuesta mucho encontrarme con historias que me aporten algo más que un entretenimiento pasajero. Por este motivo, cogí lo nuevo de Laura Gallego con tanta emoción como desconfianza. Cabe destacar que, hasta la fecha, no había leído nada de la popular autora española, y carecía de expectativa alguna. Quizás por eso, por esperar únicamente diversión, he llegado a disfrutar tanto de la novela. Y es que, no estamos delante de un libro fantástico que vaya a perdurar en nuestra memoria, o de una obra magnífica merecedora de cualquier halago: estamos ante una novela entretenida y amena, que nos hará pasar un buen rato. Todas las hadas del reino es una lectura encantadora, que rezuma diversión y alegría por los cuatro costados, y que constituye una recomendación más que aceptable para todos aquellos que busquéis un libro agradable para disfrutar una tarde aburrida. 

Lo más destacable de la novela es, sin duda, la prosa de la autora, que es fácil de leer y fresca a rabiar. Laura Gallego es una buena contadora de historias, y sabe como mantener al lector intrigado. Sí es cierto que he echado en falta unas cuantas descripciones, pero las que se nos presentan son tan vívidas y concisas y los diálogos están tan bien llevados, que no llego a contarlo como un error. He disfrutado tanto de la narración, que no me importaría leer algo más de la autora en un futuro; estoy convencida de que, por lo menos, me mantendrá entretenida. 

El mal que hacemos no puede ser deshecho; solo podemos tratar de compensarlo de alguna manera.

Pese a no ser una gran amante de los cuentos de hadas, he disfrutado como una enana leyendo las incontables referencias a las historias clásicas que Laura Gallego ha incorporado a su obra, ya que, si bien no resulta un detalle del original (puesto que no hace nada nuevo a partir de ellas) sí es cierto que le aporta cierta frescura. Estos pequeños guiños, casi me hacen pasar por alto las carencias de la trama principal, pero solo casi. Y es que, si bien la historia que nos presenta la autora es interesante y llamativa en apariencia, posee incontables detalles que no han terminado de convencerme; tal es el caso del desarrollo de la misma y sus personajes, los cuales, exceptuando a Camelia, son meramente funcionales

Como de costumbre, mi gran problema con la novela, es que le he encontrado bastante pretenciosa, y en todos los sentidos de la palabra. En primer lugar, tenemos al resto de inútiles ahijados de Camelia, cuyas tramas, son tan insulsas y carentes de gracia, que no merece la pena ni mencionarlas. Como comenté anteriormente, salta a la vista que son funcionales, y que están ahí para cumplir una determinada misión, en este caso, el mostrarnos lo dura y agitada que es la vida del hada madrina. Pero bueno, dado que es un mal necesario, puedo hacer un esfuerzo y pasarlo por alto; sin embargo, lo que no se puede obviar, es esa evolución tan predecible como injustificada (puesto que, por más explicaciones que se den, no llegamos a profundizar en ello) en la psicología de la protagonistaEntiendo el cambio, pero no me resulta creíble porque no ahonda lo suficiente en los sentimientos de Camelia ni en sus emociones como para apreciar dicha alteración como un desarrollo, por lo que lo termino viendo como un "plot twist" bastante surrealista y cogido con pinzas que, lejos de maravillarme, me ha dejado bastante fría. Lo mismo pasa con el desenlace de la novela, que si bien me dejó con sus últimas líneas un buen sabor de boca, lo encuentro un deus ex machina de manualAsimismo, Gallego pretende hablarnos de temas serios e interesantes, tales como la venganza o el desamor pero, al hacerlo desde un tono "apto para todos los públicos", terminan perdiendo gran parte de su esencia; mas, como el mensaje se capta a la perfección pese a no exprimirlo al máximo, y la obra está dirigida a un público de corta edad, intentaré verlo desde el lado positivo. Y es que, la realidad que nos presenta Todas las hadas del reino, es tan importante y esencial, que está bien que los niños sean conscientes de ella: no todos los finales, son felices, ni las cosas saldrán siempre a pedir de boca


Todas las hadas del reino es una lectura fresca, amena y entretenida la cual, pese a carecer de profundidad y un desarrollo creíble de los personajes, es fácilmente disfrutable. 
Laura Gallego es una autora española de literatura infantil y juvenil, principalmente conocida por su trilogía Memorias de Idhún. Entre sus incontables títulos, podemos encontrar:


¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención? ¿Cuál es vuestro libro preferido de Laura Gallego?
¡Un cálido abrazo!

Los años de peregrinación del chico sin color - Haruki Murakami

Los años de peregrinación del chico sin color, Haruki Murakami
Editores Tusquets
314 páginas
9788483837443
Resumen que nos da el libro:  Cuando Tsukuru Tazaki era adolescente, se sentaba durante horas en las estaciones para ver pasar los trenes. Ahora, con treinta y seis años, es un ingeniero que diseña y construye estaciones de ferrocarril y que leva una vida tranquila, tal vez demasiado solitaria. Cuando conoce a Sara, una mujer por la que se siente atraído, empieza a plantearse cuestiones que creía definitivamente zanjadas. Entre otras, un traumático episodio de su juventud: cuando iba a la universidad, el que fue su grupo de amigos desde la adolescencia cortó bruscamente, sin dar explicaciones, toda relación con él, y la experiencia fue tan dolorosa que Tsukuru incluso acarició la idea del suicidio. Ahora, dieciséis años después, quizá logre averiguar qué sucedió exactamente. Ecos del pasado y del presente, pianistas capaces de predecir la muerte y de ver el color de las personas, manos de seis dedos, sueños perturbadores, muchachas frágiles y muertes que suscitan interrogantes componen el paisaje, pautado por las notas de Los años de peregrinación de Liszt, por el que Tsukuru viajará en busca de sentimientos largo tiempo ocultos. Decididamente, le ha llegado la hora de subirse a un tren. Los años de peregrinación del chico sin color Tsukuru Tazaki, un joven japonés que, años atrás vivió una experiencia tan desoladora, como particular: su grupo de amigos, cortó toda relación con él de la noche a la mañana, sin proporcionarle explicación alguna. Este hecho, llegó a herirlo de tal forma que, durante meses, Tsukuru llegó a plantearse la idea del suicidio; mas, nuestro joven ingeniero, consiguió salir adelante y, a pesar de que el fantasma de lo ocurrido parece no querer despedirse de él, -y con bastante éxito- no pensar en ello. Sin embargo, y tras mantener una conversación con Sara, mujer por la que se siente atraído, se verá animado a descubrir qué se esconde tras ese suceso tan traumático, y cuáles fueron los motivos que movieron a sus compañeros a excluirlo sin remordimiento alguno.
- Pero quizá, con el paso del tiempo, mantener el grupo se convirtió en un propósito más. 
- Existir y seguir existiendo era en sí un propósito. 

Los años de peregrinación del chico sin color nos presenta a Tsukuru Tazaki, un joven japonés que, años atrás, vivió una experiencia tan desoladora, como particular: su grupo de amigos, cortó toda relación con él de la noche a la mañana, sin proporcionarle explicación alguna. Este hecho, llegó a herirlo de tal forma que, durante meses, Tsukuru llegó a sopesar la idea del suicidio; mas, consiguió salir adelante y, a pesar de que el fantasma de lo ocurrido parece no querer despedirse de él, intenta no pensar mucho en ello. Sin embargo, y tras mantener una conversación con Sara, mujer por la que siente atraído, se animará a descubrir qué se esconde tras ese suceso traumático, y cuáles fueron los motivos que movieron a sus compañeros a excluirlo sin razón aparente. 

No las tenía todas conmigo cuando comencé Los años de peregrinación del chico sin color; Murakami es un escritor que, para bien o para mal, no deja indiferente. He leído reseñas que criticaban su pretensión y pedantería, y otras tantas, que halagaban la complejidad de sus historias y sus profundos mensajes. Después de leerlo y, contra todo pronóstico, puedo decir que me sitúo en un punto intermedio: no me ha parecido un mal libro, pero tampoco es nada del otro jueves. Bien es cierto que esta, no es considerada una de sus mejores obras, pero aún así, pensé que leer al conocido autor japonés, sería algo mucho más enriquecedor -incluso de los malos libros se aprende algo; tenedlo bien en cuenta-. Me he encontrado con una lectura entretenida, amena, y con unos cuantos puntos destacables pero, también, con unos cuantos errores y detalles que no han terminado de convencerme. En resumen: un libro más. 

Muchos tantos antes que yo, han criticado la narración de Murakami, tachándola de simple. Bien, yo lo reafirmo: es demasiado directa y sencilla, pero posee ritmo y cierta musicalidad, lo que la convierte en una prosa muy fácil de leer y, más aún, de disfrutar. Gracias a la intrigante premisa de la que parte, que te mantiene con ganas de saber qué esconden los amigos de Tsukuru, y la agilidad con la que se desarrolla la obra, es imposible que tardes más de unas pocas horas en terminarlo. La única pega especialmente destacable que le encontré al estilo de Murakami, son los diálogos; no todos, pero muchos de ellos, me resultaron demasiado pedantes. Me tuve que enfrentar ante charlas pretenciosas, que buscaban sonar profundas e inteligentes, pero que desentonaban a más no poder. Pero, al margen de este detalle que, aunque bastante molesto, no basta para opacar al resto de la novela, puede decirse que he disfrutado como una enana leyendo el libro y que, en un futuro, no me importaría darle otra oportunidad al autor. 

[...] Los corazones humanos se unen sólo mediante la armonía. Se unen, más bien, herida con herida. Dolor con dolor. Fragilidad con fragilidad. No existe silencio sin un grito desgarrador, no existe perdón sin que se derrame sangre, no existe aceptación sin pasar por un intenso sentimiento de pérdida. 

Murakami nos cuenta la historia de Tsukuru con un tono cargado de melancolía y nostalgia, el cual, ha conseguido ponerme los pelos de punta. Aborda, de una forma sincera y cercana, temas como la amistad -sin idealizarla, lo cual es un claro punto a favor-, el paso del tiempo o el olvido, conceptos que, hoy día, son capaces de quitarnos, a mí y a muchos otros, unas cuantas horas de sueño. Y, apoyándose en estos temas, el autor logra desarrollar la psicología de un personaje magnífico, con el que es difícil no sentirse identificado. Tsukuru es un joven ingeniero, que siente una profunda pasión por los trenes, y que, pese a tener una vida bastante acomodada, jamás se ha sentido del todo satisfecho consigo mismo. Es un protagonista bastante interesante y complejo, que presenta incontables inseguridad y un profundo miedo a su naturaleza oculta - la cual, "nos exhibe" en forma de sueños-. Sin embargo, y frente a la perfecta caracterización de Tsukuru, tenemos al resto del elenco que, pese a poseer características y personalidades muy curiosas, que podrían haber dado mucho más jugo, no terminan de aprovecharse

Finalmente, y muy ligado con el punto anteriormente citado, tenemos el detalle que más me ha disgustado de toda la obra: la resolución de la misma, y no sólo por lo que pasa -que también-; sino por la forma en la que ocurre. Me dio la sensación de que Murakami tenía prisa por terminar el libro y, al no saber cómo cerrarlo, escribió lo primero que le vino a la cabeza. Realmente, el broche que propone, no deja de resultarme descabellado, pero reconozco que, con  algo más de desarrollo, podría haber dado el pego; sin embargo, el autor te lo lanza así, sin anestesia alguna, dejándote más frío que un témpano de hielo. Sí, de acuerdo, es un desenlace impactante, pero no porque la resolución sea brillante, sino porque está tan cogida con pinzas, que es imposible no sorprenderse. 

El talento es como un recipiente. La capacidad del recipiente no cambia por mucho que uno se esfuerce. Y cuando el agua llega al borde, rebosa. 



Los años de peregrinación del chico sin color es una lectura que, si bien posee un final bastante decepcionante y descabellado, resulta entretenida, fresca y amena a más no poder. No es una obra de arte pero, por lo menos, no os aburrirá.

¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención? ¿Cuál es vuestro título preferido de Murakami?
¡Un abrazo, y feliz fin de semana!

Bates Motel (1 TEMP)

Bates Motel
Creada por Anthony Cipriano 
Dirigida por Anthony Cipriano y Tucker Gates
3 temporadas (10 capítulos cada una)
Guión de Anthony Cipriano y Kerry Ehrin 
Sinopsis: Precuela contemporánea de la película Psicosis, que nos hace un retrato íntimo de cómo se desarrolla la psique de Norman Bates durante sus años de adolescencia. Los fans descubrirán su historia de trasfondo oscuro y retorcido y conocerán de primera mano cuán profundamente intrincada es la relación con su madre, Norma, y cómo ello ayudó a forjar a uno de los asesinos en serie más famoso de todos los tiempos. -EXTRAÍDA DE FILMAFFINITY

Bates Motel, pese a estar ambientada en la actualidad, actúa a modo de "precuela" sobre los hechos narrados por Robert Bloch -e inmortalizados por Alfred Hitchcock y un fantástico Anthony Perkins- en Psicosis. La historia comienza cuando, tras la repentina muerte de su marido, Norma Bates decide mudarse, junto con su hijo, a White Pine Bay, un pueblecito situado en la costa de Oregón, donde tiene pensado abrir su propio negocio: un motel de carretera. Sin embargo, los Bates tardarán muy poco en descubrir que dicho pueblo, dista mucho de ser un lugar tranquilo, ofreciéndonos un interesante thriller que, combinado con la progresiva locura de Norman, consigue atrapar al espectador en cuestión de segundos

Esta interesante producción de la A&E Network, nos ofrece entretenimiento, y del bueno. Si ya de por sí la serie es corta -tan sólo cuenta con diez episodios por temporada, los cuales no superan los cuarenta y cinco minutos- gracias a un ritmo ágil y trepidante, y las correctas dosis de misterio e intriga, conseguirá encandilarte desde un inicio, logrando que los capítulos, se vean solos. 

El gran atractivo de Bates Motel, recae en que, de alguna forma, sabe suplir las escasas carencias que le encontré al Norman de la novela. Y es que, si bien el personaje de Bloch es inquietante y aterrador a más no poder, nunca llegamos a inquirir demasiado en él; sí, el autor te da el por qué de su locura, pero, y aunque estas explicaciones son convincentes, resultan demasiado vanas y superfluas, dejando al lector con ganas de más. Sin embargo, lo que hace esta serie -con suma elegancia, he de añadir- es mostrarnos cómo, poco a poco, Norman va perdiendo el norte. Es interesante cuanto menos ir viendo cómo evoluciona Bates, cuyos pensamientos, se van tornando cada vez más oscuros y asfixiantes con cada capítulo. Asimismo, también nos permite conocer a Norma, su madre, personaje que, pese a no estar presente en Psicosis -o, al menos, en el más estricto sentido de la palabra- es un elemento indispensable del mismo. Norma es una mujer tan estricta como manipuladora, quien, es su afán por proteger a su hijo, terminará metiéndose en todos los fregados habidos y por haber. El trasfondo psicológico, es, de lejos, lo mejor de la serie, por lo que, y aunque sólo sea para ver la insana relación que mantienen los Bates, rayana en la obsesión y peligrosamente cercana al incesto, merece la pena darle una oportunidad

Otro motivo más que válido para echarle un vistazo, son sus actuaciones, en especial, la del dúo protagonista. Y es que, aunque Néstor Carbonell, -que da vida al casi siempre correcto inspector Romero-, o la joven Olivia Cooke, -que encarna con gran maestría a Emma Decody, una amiga de Norman- realizan unas interpretaciones brillantes, se quedan en pañales ante Farmiga y Highmore que, con sólo una mirada, consiguen ponerte los pelos de punta. Logran que no sólo te creas ese vínculo tan extraño que existe entre Norma y Norman: hacen que sientas incomodidad, e incluso miedo. Ante actuaciones tan espectacular, es imposible no deshacerse en halagos. 

Sin embargo, no es positivo: tenemos el fallido intento de innovar que nos plantea el director. En vez de tratar exclusivamente de la relación Norma-Norman, -lo cual hubiese sido una opción más que factible-, se empeña en ofrecernos un thriller relacionado con todos los sucios negocios que se llevan al cabo en el pueblo y, los cuales, sostienen económicamente a sus habitantes. En un principio, esa idea puede resultar llamativa, e incluso original. Pero, y debido a que se le saca muy poco partido, tanto a la historia en sí, como a sus personajes secundarios -los cuales podrían haber jugado un papel más relevante, aportándole dinamismo y emoción- no deja de resultar escenas de relleno que, aunque entretenidas, no dejan de ser perfectamente prescindibles. 

En resumen, Bates Motel es una serie entretenida, breve pero muy intensa que, al margen de unas cuantas escenas de relleno, ofrece una historia interesante y perturbadora a más no poder, la cual, se lleva a cabo de una forma fantástica. Aunque sólo sea para ver en pantalla a Vera Farmiga y Freddie Highmore, merece la pena echarle un vistazo. ¡Animaos!


¿La habéis visto? ¿Os llama la atención? ¿Qué series estáis siguiendo actualmente?
¡Un fuerte beso y hasta la próxima! 

Fangirl - Rainbow Rowell

Fangirl, de Rainbow Rowell
Editorial Alfaguara
978-84-204-1660-1
509 páginas
Resumen que nos da el libro: A Cath no se le da bien la vida en general, pero hay algo en lo que realmente es buena: Cath lee fanfiction desde que tiene 12 años y se ha hecho bastante famosa dentro de este particular universo. Pero ahora empieza la universidad, y esa es una historia muy diferente... Su compañera de habitación es una borde, su hermana gemela la ignora totalmente, su padre es un desastre... Cath intenta estar a la última e integrarse, pero en el fondo solo quiere encerrarse en su cuarto a escribir. ¿Está Cath preparada para vivir su vida, escribir su propia historia y abrir su corazón? ¿O se quedará atrapada en su particular mundo de ficción? 
Cath es una joven callada y tímida, a la que los cambios, no le hacen ninguna gracia. No sabe cómo debe comportarse ante la gente, y es insegura hasta decir basta. De no ser por Wren, su gemela, Cath estaría perdida; ambas, con sus personalidades tan distintas, se complementan a la perfección. Desde niñas, lo han hecho todo juntas, compartiendo temores, risas, problemas y secretos. ¡Si hasta comparten el fanatismo por Simon Snow, la popular saga fantástica! Los libros de Gemma T.Leslie han tenido tal influencia en ellas, que Cath, desde lo doce años, se dedica a escribir historias alternativas, mejor conocidas como fanfiction, basadas en el mágico y atrapante mundo de la autora, (a las cuales les añade un trasfondo romántico entre el protagonista y Baz, su némesis), llegando a hacerse bastante conocida dentro de ese enorme mundilloEn resumidas cuentas, la vida de Cath puede no ser perfecta, pero, mientras tenga a Wren, pueda vigilar de cerca a su padre (que es un auténtico desastre) y disfrutar al máximo de Simon y Baz, todo irá como la seda. Sin cambios de guión, sin sobresalto alguno. Bien. El problema, es que este año, se va a la Universidad, donde no podrá tener cerca a su padre. El problema, es que su hermana quiere dejar de ser Wren y Cath, para ser simplemente Wren. El problema, es que, todo será diferente. Nueva ciudad, nueva residencia, nuevos amigos... Nuestra protagonista se verá obligada a dejar a un lado su zona de confort e, introducirse, a lo grande, en el mundo real, el cual, parece no querer abrirle sus puertas. 

Fangirl es una novela que, quieras o no, sabe cómo llamar tu atención: tanto su título, como su argumento e incluso su simple pero bonita portada, logran dejarte con ganas de saber más. Porque promete ser una lectura amena y entretenida a más no poder, una obra fresca, divertida e incluso peculiar. Y, ¿sabéis qué es lo mejor? Que cumple todo lo que promete, y con creces. Porque, si bien la obra de Rowell tiene muchas carencias, y dista mucho de ser la octava maravilla del mundo, es una lectura dulce, ligera y agradable; una lectura que, en definitiva, supondrá el mejor antídoto para un tarde aburrida. Si lo queréis es entretenimiento del bueno, esta es la mejor opción; pero, si buscáis un relato más profundo, una historia cargada de significado, con un potente desarrollo de los personajes, obviarla por completo, porque os dejará tan fríos como a mí

El gran problema de Fangirl, recae en que, pese a poseer un montón de elementos interesantes, sólo llega a desarrollar uno: el romance. Que sí, está llevado a las mil maravillas, pero no es suficiente para sostener un libro, y mucho menos, cuando el aspecto principal del mismo (el crecimiento personal) se trata de forma tan superficial. Y es que, al margen de la historia de amor, el resto del libro, está muy desaprovechado, incluyendo, por supuesto, a sus personajes. A excepción del padre de Cath y Levi, el resto, sólo sabía despertarme indiferencia. Las personalidades de Reagan, Wren y la madre de Cath, hubiesen dado muchísimo juego, pero no se explotan, no se desarrollan ni definen. Pero el problema no termina ahí: si ya es malo ofrecer secundarios lineales, presentar a una protagonista igual de plana, es imperdonable

Cath es un personaje complejo que, de haber estado bien llevado, podría haberse convertido en una de mis protagonistas predilectas. Pero resulta tan artificial, tan lejana, que es imposible entenderla. Había fragmentos específicos, en los que creía haberle cogido el punto (como cuando habla de sus inseguridades, o del miedo que le produce ponerse ante una página en blanco); pero al párrafo siguiente, volvía a parecerme tan fría como un témpano de hielo. Su fanatismo por Simon Snow, me resultaba enfermizo, e incluso me daba algo de repelús (y no estoy exagerando: me hacía sentir muy incómoda). Comprendo que relacione el mundo de Gemma T.Leslie con la tranquilidad, y la calma; no en balde, desde pequeña, ese ha sido su refugio, su única forma de escapar de la realidad pero, y viendo lo poco que profundizamos en su psicología, no dejaba de parecerme más una obsesión que un simple hobby. Sabes que no ha tenido las cosas fáciles, sí, pero sólo porque Rowell no deja de repetírtelo. No se molesta en desarrollarlo, en sumergirse en ello. El abandono de su madre, los problemas de su padre, la forma en la que poco a poco se va distanciando de Wren... serían explicaciones más que válidas de porqué actúa como actúa, de porqué es tan introvertida y especial. Pero nos limitamos a observarlas desde fuera, como meros espectadores, en vez de empaparnos de ellas. Se supone que Cath debería conmovernos, pero sabemos tan poco de ella, que es imposible cogerle aprecio. Ni siquiera se ahonda en las clases de Escritura Creativa que toma, y eso que es un elemento primordial dentro del relato. ¿Cómo puedo decir que Cath evoluciona si en ningún momento he llegado a saber por qué piensa como piensa, por qué hace lo que hace? ¿Cómo puedo saber si es más madura, si ha crecido, si en ningún momento he podido entenderla? 

Por suerte, Fangirl no es una obra que esté vacía del todo (si bien su contenido sigue pareciéndome insuficiente): posee un romance bonito y adorable a rabiar, que ha conseguido arrancarme una sonrisa en más de una ocasión. La autora de Eleanor & Park sabe que las relaciones que consiguen encandilar al lector, las historias que logran encoger su corazón, son aquellas que se cuecen a fuego lento. Rowell nos describe con mimo cada mirada, cada roce, cada pequeño gesto, creando una atmósfera agradable en cuestión de segundos, pero sin llegar a resultar empalagosa en ningún momento


En resumidas cuentas, Fangirl es un relato que, si bien cuenta con una narración dulce y tierna a más no poder, una historia entretenida  y un ritmo de infarto, cuenta con una protagonista bastante vacía y una historia desaprovechada hasta decir basta. Si os llama la atención, estoy convencida de que os hará pasar un buen rato, pero poco más.
Rainbow Rowell es una autora estadounidense de novelas contemporáneas, conocida especialmente por su obra Eleanor & Park, novela que nos narra con gran dulzura un intenso romance entre dos adolescentes. También ha participado, junto con otros tantos autores de fama internacional, en una antología de relatos de corte navideño llamada My true love gave to me, donde el amor, es el verdadero protagonista.


¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención? ¿Cuál es vuestro libro favorito de Rowell?
Un fuerte abrazo.