La metamorfosis - Franz Kafka

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La metamorfosis, de Franz Kafka
Ediciones B
9788490702376
136 páginas
Resumen que nos da el libro: «Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa despertó convertido en un monstruoso insecto.» ¿Puede haber algo peor? Así comienza la célebre novela de Franz Kafka y a esa primera frase, que despierta los primeros temores del lector, le sigue un mundo de pesadilla, universo «kafkiano» por excelencia, donde lo siniestro irrumpe sin previo aviso en lo cotidiano y todo se vuelve incierto y opresivo.
Tengo la certeza de que existe un cierto tipo de libro que se disfruta mil veces más comentándolo que leyéndolo (y no, no hablo de esas novelas tan malas sobre las que tanto nos gusta despotricar); estoy segura de que, en más de una ocasión, os habéis topado con alguna de esas obras sencillas en apariencia, con un argumento simple y un lenguaje asequible que no parecen presentar dificultad alguna para el lector pero que, sin embargo, obligan al mismo a mantener los ojos bien abiertos, fijándose en cada pequeño detalle para desvelar el significado que tan celosamente guarda. La metamorfosis, de Franz Kafka, es un claro ejemplo de ello, y es que, la idea que nos lanza el escritor checo, no podría ser más sencilla: un fatídico día, Gregorio Samsa se despierta convertido en un aterrador insecto. La metamorfosis se limita a contarnos como es a partir de entonces el día a día con su familia, y la forma que tiene ésta de lidiar (¿o de evadir?) con el conflicto, del cual no se da explicación alguna durante toda la obra. Y es que, a partir de esta simple premisa, es el lector el que deberá “escribir” el resto del libro, entendiendo que cada diálogo, cada acción, son como las celdas de un cubo de Rubik, y que, al igual que éste, ofrece más de una “solución posible”. Es decir, que estamos delante de un libro con tantas interpretaciones como lectores y, por lo tanto, también se puede decir (y sin ningún lugar a dudas) que estamos delante de un imprescindible.

Ilustración de Sam Keating
En cuanto a la forma, hay que reconocer que no resulta tan impresionante como el fondo; sobreentiendo que, dada la profundidad del mismo, el autor no quería liar más la madeja, adoptando un estilo sencillo y asequible para cualquiera, permitiendo así que toda clase de personas pudieran leer su obra y sacar conclusiones. Para que os hagáis una idea, no exagero si os digo que un niño podría leer La metamorfosis sin problema alguno; evidentemente, no captaría el mensaje que esconde, pero no les resultaría una lectura densa o difícil de entender. Y es quizá por eso por lo que el libro (si bien me parece un clásico muy digno de serlo) no ha terminado de conquistarme. Entiendo que lo importante, es el contenido, y no la manera en la que éste se expone; pero la narración me resultó muy poco personal, ajena incluso. Era como, si en vez de estar leyendo un relato, me estuviese enfrentando al enunciado de problema. Con esto no quiero (es más: es que no me atrevo) a desvirtuar el trabajo de Kafka, pero para un persona como yo, que suele valorar más la forma de contar la historia que la historia en sí, ha sido un detalle que no me ha terminado de cuajar.

Finalmente, me gustaría exponer mi reflexión sobre la obra a todos los curiosos, e invitar a todo el que ya la haya leído a dejarme la suya en los comentarios, ¡estaré encantada de conocerla! Eso sí (y por si algún dramático lo considera spoiler) aviso que expondré hechos sobre la trama para justificar mi punto, así que, si aún no has leído el libro y quieres saber lo más mínimo sobre él, nos despedimos aquí.

Bien, para aquellos que os habéis quedado, comenzaré diciendo que para mí, La metamorfosis critica la mediocridad, el conformismo. Siento que, lo que Kafka nos está diciendo, es que a todo aquel que no acepte el papel que se le ha impuesto, será dado de lado. Alguien que piense por sí mismo, con sus inquietudes y ambiciones, que trate siempre de ir más allá, no será bien acogido, y le tratarán como a un bicho raro. Para entender mi razonamiento, hay que fijarse en el personaje de Gregorio. Él es la única fuente de ingresos de una familia de clase humilde, y es, asimismo, el único que espera ir más allá. Es más, sólo él se plantea el hecho de ayudar a su hermana a labrarse un futuro. Él quiere que vaya al conservatorio, y no buscarle un marido (que es lo que se supone que debería hacer la muchacha). Por otra parte, también es interesante analizar la visita del jefe, que se llega incluso a presentar en casa de Gregorio al ver que este no va a trabajar. Creo que esta escena, nos lanza la idea de que Gregorio, es un trabajador antes que una persona. Un trabajador entre miles, un mero número sin importancia real, cuya única misión (y mayor logro), es hacer dinero. Sin embargo, la parte fuerte de mi hipótesis, se encuentra en el comportamiento de la familia al descubrir el problema de Gregorio.  En vez de enfrentarse a situación que no les gusta, deciden convivir con ella, asumirla, y callar. No mueven ni un dedo para cambiar las cosas, lo cual demuestra una actitud pasiva que prefiere esperar a que los problemas se resuelvan solos en vez de hacer algo para mejorar la situación.


En resumen, La metamorfosis es una obra de lectura obligada que si bien dudo que os encandile por su forma, os dejará más que satisfechos con su contenido.

¿Os llama la atención? ¿O ya lo habéis leído? ¿Cómo lo interpretasteis vosotros?
¡Un besote!


It (ESO), de Stephen King

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It (ESO), de Stephen King
Plaza & Janés
9788401498930
1215 páginas
Resumen: ¿Quién o qué mutila y mata a los niños de un pequeño pueblo norteamericano? ¿Por qué llega cíclicamente el horror a Derry en forma de un payaso siniestro que va sembrando la destrucción a su paso? Esto es lo que se proponen averiguar los protagonistas de esta novela. Tras veintisiete años de tranquilidad y lejanía una antigua promesa infantil les hace volver al lugar en el que vivieron su infancia y juventud como una terrible pesadilla. Regresan a Derry para enfrentarse con su pasado y enterrar definitivamente la amenaza que los amargó durante su niñez. Saben que pueden morir, pero son conscientes de que no conocerán la paz hasta que aquella cosa sea destruida para siempre. -EXTRAÍDO DE GOODREADS-

ADVERTENCIA: RESEÑA MÁS LARGA QUE UN DÍA SIN PAN. MIL PERDONES.

- Flotan. Flotan, Georgie. Y cuando estés aquí abajo conmigo, tú también flotarás.


Llevo semanas, repito, SEMANAS, intentado escribir algo mínimamente coherente sobre este libro, pero soy incapaz de quedar satisfecha con el resultado. Tengo la sensación de que me dejo cosas en el tintero, que no me explico con la suficiente corrección. Los sentimientos que me ha despertado It son de lo más contradictorios, y me cuesta horrores ponerlos en orden. No me malinterpretéis, que el libro me ha gustado cosa mala; de hecho, es la lectura que más he disfrutado en todo lo que llevamos de año, ¡y con mucha diferencia! E incluso, se ha convertido en mi libro preferido de King; pero porque he mandado la objetividad a tomar viento. Si saco a relucir mi vena tocapelotas crítica, llego a la conclusión de que la novela, sin ser mala, hace aguas por muchas partes, especialmente en el final. Pero es que me da lo mismo: It, con todos sus fallos, ha conseguido llegarme al corazoncito, y eso la convierte en algo maravilloso.


Estoy convencida de que todos, habéis oído hablar de este libro o de su correspondiente adaptación; aquellos que crecieron en los noventa, seguro que tuvieron alguna que otra pesadilla con la perturbadora imagen de Tim Curry en el papel del terrorífico Pennywise, icónico personaje del género del horror que fue concebido por la maquiavélica mente de Stephen King en el 86. Pues bien, Pennywise no es el verdadero villano de It; es, tan solo, una de sus tantas caras. La amenaza a la que se enfrentan nuestros protagonistas, es un ser sobrenatural, que posee la capacidad de convertirse en aquello que más te aterra. Lo controla todo, y a todos. Siempre está ahí, acechando, esperando, haciéndose más fuerte. Y en un ciclo de aproximadamente veintiocho años, vuelve a la carga, llevando el terror al pequeño pueblo de Derry. Sin embargo, en 1958, un grupo de muchachos entrometidos, frustraron sus planes, logrando, no sólo herirle, sino asustarle, obligándole a hibernar de forma prematura; pero ese es un error que no planea volver a cometer. Esta vez, no se dejará sorprender. No le vencerán. Ahora, veintisiete años después, cuando todos lo dan muerto, cuando todos se han olvidado de él, ESO decide volver. Ahora, que los niños han crecido. Ahora, que no tiene nada que temer.

Una llamada telefónica, basta para hacerles despertar de la ensoñación en la que han vivido los últimos veintisiete años. Cuando creían tener la vida resuelta, cuando al fin habían alcanzado el éxito y dejado atrás los problemas de la infancia, el simple timbre del teléfono les devuelve a la realidad: ESO ha vuelto. Ante esta tesitura, al autodenominado grupo de los Perdedores, sólo le queda una opción: volver a Derry. Tiempo atrás, cuando creían haber vencido a la bestia, se prometieron que, en el caso de que ésta siguiera con vida y volviera a hacer de las suyas, se reunirían de vuelta para acabar con ella de una vez por todas.

Los Perdedores, dibujados por Mark Englert
A pesar de que he leído varios libros de King, estoy lejos de ser toda una experta en la obra del autor; sin embargo, puedo afirmar que, de los libros que he leído, más de uno es mejor que It. Puede que no sean proyectos con historias especialmente originales o elementos novedosos pero, aún así, funcionan. Novelas como Carrie o Misery, que no nos plantean nada fuera de la norma, están mejor hiladas, no se van tanto por las nubes ni tienen un final tan aterradoramente decepcionante. Pero es que, ni Misery, ni Carrie, ni la mismísima Rabia, tienen a los Perdedores .Tenemos a un grupo de amigos con vidas nada sencillas, que han de enfrentarse a problemas de todo tipo. Muchos son víctimas del acoso escolar y, para algunos, la situación en casa no mejora; pero todas sus preocupaciones, se esfuman una vez que llegan a los Barrens, lugar donde, juntos, juegan durante horas y horas. Bien, no es raro que, tras leer una obra de este autor, quede prendada de sus personajes; los perfila de forma envidiable, dotándolos de carácter y personalidad, y haciéndolos tan reales como la vida misma. Son personajes creíbles, llenos de defectos, y cargados de temores, sueños y esperanzas. Sin embargo, jamás había llegado a identificarme tanto con alguno de sus protagonistas, nunca les había cogido tal cariño. La pandilla de los Perdedores, es inolvidable. Asimismo, es interesante la cantidad de cosas sobre la que nos habla el autor a través de estos personajes; It es una novela que habla sobre la niñez, y la importancia de no dejarla del todo atrás; habla de las preocupaciones de ser adulto que, en ocasiones, son bastante superfluas; habla sobre el olvido y el inevitable paso del tiempo, entre otros muchos temas. Habla de tantas cosas, y lo hace tan bien, que no puedo más que quitarme el sombrero.


Tal vez no existen los buenos y los malos amigos; tal vez sólo hay amigos, gente que nos apoya cuando sufrimos y que nos ayuda a no sentirnos tan solos. Tal vez siempre vale la pena sentir miedo por ellos, y esperanzas, y vivir por ellos.

Hay que destacar que éste, no es un libro para todo el mundo, y no porque sea particularmente aterrador (de eso hablaremos más adelante), sino porque requiere paciencia. No es una novela difícil de entender, ni siquiera resulta complicado leerla; cualquiera que se haya enfrentado a más de una obra de King, es consciente de que su estilo es liviano y sencillo, sin llegar a resultar simplón. No. Lo que ocurre con It, es que es demasiado extensa. DEMASIADO. Es una novela muy bien construida, y eso puede apreciar en cada página; el mimo que pone el autor al describir todos los sucesos relacionados con ESO, la lograda y envidiable psicología de sus personajes o la forma de narrarnos la historia de Derry... Es un libro donde el trabajo se nota, y que, si logra atraparte desde el inicio, no te dejará ni un segundo de descanso; sin embargo, si no terminas de conectar con la novela, no es de extrañar que se te haga pesadaya que se va por las ramas con extrema frecuencia, haciendo que el ritmo se vuelva irregular. Y, aunque me parece una manera bastante original de presentarla, la forma en la que se narra la historia, tampoco sirve de mucha ayuda
ESO y Ben, por Tomás Boersner
La novela está dividida en dos partes: una ambientada en el 58, que se nos muestra en forma de flashbacks, y otra en 1986, cuando el terror vuelve a asolar Derry, y los Perdedores han de reencontrarse. En un principio, esto puede parecer maravilloso y, hasta cierto punto, lo es: conocer a los personajes de pequeños, entender sus miedos e inseguridades de niños, nos ayuda a comprenderlos de adultos. El problema es que, de estas dos partes, la más interesante y la que mejor lograda está, con una diferencia significativa, es la primera, en la que se nos muestra su niñez; la segunda, pese a tener algún que otro detalle curioso, no supo llenarme. También hay que citar, por supuesto, los fragmentos del diario de Mike (uno de los personajes principales), que se van intercalando a lo largo de toda la novela, permitiéndonos, no sólo conocer en más profundidad al entrañable bibliotecario, sino ver los estragos causados en Derry por ESO, desde nada más y nada menos que 1715. Estas entradas suelen contener datos interesantes, aunque, os aviso: no acostumbran a ir al grano

Desde el principio de la reseña, os vengo diciendo que el final, es bastante decepcionante; y sí, es cierto que deja bastante que desear, pero sólo en lo referente a dos aspectos concretos: a) la naturaleza de ESO, ya que es terriblemente predecible y b) el enfrentamiento, del cual me esperaba algo mucho más grande. Es decir, que lo que no me ha convencido, es la conclusión del "problema principal" (por ser descabellada, surrealista y algo facilona), y no el desenlace en sí, es decir, el cómo terminan las cosas para los Perdedores. De hecho, las últimas páginas del libro me dejaron con un nudo en la garganta, y hasta me hicieron soltar alguna que otra lagrimilla. 


- Algunas cosas hay que hacerlas aunque sea peligroso. Es la primera cosa importante que descubrí sin que me la dijese mi madre.

Por último, y dado a que esta es una novela que muchos fans del género tachan de imprescindible, me gustaría dejar clara una cosa: a mí, no me ha quitado el sueño. ¡Ojo! Con esto no quiero decir que no sea una buena novela de horror, o que cualquier persona pueda leerlo. Quizá no haya sentido terror en estado puro, pero sí angustia, y cada dos por tres. Eso sí, la mayoría de sobresaltos que me he llevado, han sido, o bien, por hechos ajenos a ESO (cuando se describían las burradas que la pandilla de abusones llevaba a cabo, por ejemplo) o, en su defecto, por las encarnaciones más "reales" del monstruo, que nos regalan escenas especialmente perturbadoras. Y, hablando de ello: gente con  el estómago sensible, no os acerquéis a este libro ni borrachos. Hay sangre y gore a tutimplén y, como de costumbre, King no escatima en detalles a la hora de describirnos las atrocidades llevadas a cabo por la bestia o los despreciables matones. 




En resumen, y hablando de forma objetiva, It no es una novela perfecta. Le sobran un montón de páginas, se desinfla continuamente y posee uno de los finales más decepcionantes que he leído; pero su brillante historia y sus increíbles personajes, me han robado el corazón por completo. Estoy convencida de que, todo aquel que se anime a darle una oportunidad, quedará prendado de los Perdedores.

¿Os llama la atención? ¿Ya lo habéis leído? Si es así... ¿cuál es vuestro Perdedor preferido? ¿Que opináis del final? ¿Qué encarnación de ESO os acojonó más? ¿Cuál es vuestra novela favorita de King?
¡Muchísimos besetes, y hasta la próxima!