Marina - Carlos Ruiz Zafón

Marina, de Carlos Ruiz Zafón
Autoconclusivo
Editorial Planeta, sello Booket
978-84-08-00434-9
290 páginas
Resumen que nos da el libro: Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Éste es el mío.»
En la Barcelona de 1980 Óscar Drai sueña despierto, deslumbrado por los palacetes modernistas cercanos al internado en el que estudia. En una de sus escapadas conoce a Marina, que comparte con Óscar la aventura de adentrarse en un enigma doloroso del pasado de la ciudad, un desafío de siniestras consecuencias que alguien deberá pagar.
El libro está narrado en primera persona por Óscar Drai, un hombre que nos cuenta la triste, mágica y peculiar historia que vivió a los quince años. Por aquel entonces, Drai vivía en un internado religioso situado en Barcelona, aunque, como cualquier chiquillo, hacía alguna que otra escapada para pasear por la impresionante ciudad. En una de sus salidas, se encuentra a Marina, una chica preciosa e intrigante hasta la saciedad que irá conociendo poco a poco, y con la que incluso, llegará a vivir una aventuras fascinante, llena de enigmas, puzles sin resolver y preguntas sin respuestas.
 
Marina me dijo una vez que sólo recordamos lo que nunca sucedió.
 
Otra novela de mi querido Zafón. Ni yo misma, con lo poco constante que soy, puedo creerme que me guste tanto un autor que se mueve siempre por el mismo registro. Os lo he mentado en anteriores ocasiones, y ésta, no va a ser menos: aunque excelentes, los libros de Zafón tienen una estructura más que similar, así que, es común que o bien te cautiven por completo, o que por el contrario, las odies. A veces, incluso una mezcla de ambas. He tenido charlas con gente que afirma que le gusta el autor, pero llega un punto en que tanta repetición, tanta monotonía, les resulta cansino; por suerte, a mí no me aburre, y no me canso de sus historias, por muy semejantes que sean. Siempre, siempre, las disfruto. Con Marina me ha ocurrido lo mismo, pero, eso sí, en menor medida de la que me esperaba.  
Dentro del género juvenil, ésta es la novela que más me han recomendado del autor. Figura entre la lista de preferidos de mucha gente que conozco, e incluso algunos, llegaron a tachármelo de indispensable para arriba. Bien, reconozco que es una buena novela; pero no me ha  
impactado tanto como para designar "imprescindible". Quizá, si no hubiese tenido esas falsas expectativas en la cabeza, me hubiese gustado el doble, incluso el triple. Así que, si vosotros decidís, leerlo, os invito a que lo hagáis sin ninguna idea definida, sin esperarnos nada, ni bueno, ni malo. Fijo que de esta forma, logra sorprenderos y, a lo mejor, a gustaros más que a mí.
En Marina tenemos una trama intrigante y sorprendente, mezclada con varios tintes mágicos y emocionantes que mantendrán al lector en vilo durante toda la lectura. Como todas las obras de Zafón, el misterio y el suspense están más que presentes, y, como de costumbre, muy bien llevados, haciéndote sentir el dolor y la angustia de nuestros protagonistas en cada línea. He de destacar, sobre todo, los argumentos secundarios, a veces, más interesantes y completos que la trama principal, y lo reales que se hacen casi todos los sucesos. Y digo casi, porque hay una o dos escenas en concreto que me chirriaron de los irreales que me parecieron, pero que, como detesto los spoilers (y este sería uno muy grande), no os puedo mencionar. Ya lo descubriréis vosotros mismos si decidís animaros a leerlo.
 
La belleza es un soplo contra el viento de la realidad.
 
Si eres de los que piensan que la narrativa juvenil está poco trabajada, este libro va a ser para ti como una fuerte patada en la boca. Tal cual. Diálogos fantásticos, descripciones nítidas y detalladas, que nos trasladan a las misteriosas calles de una Barcelona antigua y cautivadora en cuestión de nanosegundos y un ritmo constante y fluido que enganchará al lector desde el principio. ¿Poco elaborado? JA.
Siempre os lo digo, pero uno de los puntos más importantes de las novelas de Zafón, son sus personajes. Porque son personas reales, de carne y hueso, con sus problemas, con sus virtudes, con sus defectos y sus miedos; porque te lo crees, porque son tan cercanos, que sientes que si estiras la mano podrás incluso rozarlos. Porque te cautivan con su historia, porque están tan bien construidos que logran llegarte. Porque es difícil encontrarse un personaje plano, porque es complejo hallar alguno que no tenga motivos. Porque, simplemente, son. Y en este libro, tenemos a una cuadrilla de lo más trabajada, cada cual con su personalidad característica y bien definida. Empezaré hablándoos un poco de nuestro protagonista, Óscar. Me ha encantado ver las cosas a través de sus ojos, de su perspectiva. Ha sido un personaje que, sin llegar a figurar entre mis preferidos (ni de este libro ni de otro), ha sabido agradarme en extremo. Sinceramente, me encantaría poder contar con un amiga tan fiel y valiente como el señorito Drai.
Por su parte, Marina, la co-protagonista, no me ha terminado de cuajar; me parece que es un personaje que está bien elaborado, pero carga a sus espaldas tanta intriga, tanto misterio, tantas dudas, que es costoso comprenderla del todo. Quizá, ahí recaiga la belleza del personaje, en que las palabras, nos son suficiente para entenderla. Parece una idea muy surrealista, pero yo sé lo que me digo, y espero que vosotros, también.
Sin embargo, los dos personajes que más me han gustado, a los cuales llevo a día de hoy en mi corazón (la obra la leí en mayo), son Mijail Kolvenik, un hombre brillante del que poco os puedo contar, y Germán, el papá de Marina, un auténtico artista, y un personaje la mar de adorable y enternecedor.
 
Mi padre es un artista - dijo luego-. Los artistas viven en el futuro o en el pasado; nunca en el presente.
 

Y ahora, llega la parte complicada, la parte de hablar sobre el final. No he llorado con él, aunque al borde estuve; porque te lo lanzan así, de sopetón, y tú has de asimilar esa bomba en cuestión de segundos, antes de que termine por explotarte. Desgarrador y conmovedor a la vez, triste y bello, cruel y hermoso. Las últimas páginas son una combinación magnífica de sentimientos a flor de piel. El epílogo, pero, sobre todo, esa última frase con la que finaliza este brillante relato, me llegaron al corazón. Muchos estaréis pensando que es una tontería, puesto que no es de las frases más bonitas que contenga la historia, y todo lo que queráis; pero esa simple oración, contiene tantos temas, tantos sentimientos, tantas emociones, que a mí, ha servido para encandilarme. Zafón, una vez más, te doy las gracias.
Por consiguiente, Marina es una de esas novelas especiales que habría que comenzar a leer sin tener una idea preconcebida de lo que nos vamos a encontrar, con una ambientación magnífica, unos personajes fantásticos y una historia cautivadora en extremo.
 
 
¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
¡Un fuerte beso y hasta la próxima!





{Películas} Tomates verdes fritos

Tomates verdes fritos (1991)
Director: Jon Avnet
Guión: Fannie Flagg, Carol Sobieski
Duración: 129 min.
Argumento:Evelyn (Kathy Bates), una mujer madura que vive frustrada por su gordura y por la insensibilidad y simpleza de su marido, conoce casualmente en un asilo a Ninny (Jessica Tandy), una anciana que le va contando poco a poco una dramática historia ocurrida en un pequeño pueblo de Alabama. El relato se hace cada vez más fascinante: gira en torno a la gran amistad entre dos mujeres (Mary Stuart Masterson y Mary-Louise Parker) y al misterioso asesinato del marido de una de ellas.


Como suele pasar, si te bombardean y dan la tabarra con algo día sí y día también, terminas cogiéndole tirria. Yo sentía que aborrecía esta película, incluso antes de conocer su argumento o ver un tráiler suyo. Ni siquiera mi adorada Kathy Bates, una de mis actrices favoritas, me convenció para darle una oportunidad a la cinta. ¿El motivo? Mis padres tienen una obsesión insana con ella. Siempre que veían la ocasión, ahí estaban ellos, para recomendármela con un entusiasmo inagotable y para compartir curiosas anécdotas sobre el día que decidieron ir a verla al cine. Sin embargo, y a traición, un día decidieron ponérmela mientras estábamos cenando. Mi plan inicial de terminar pronto y escabullirme a leer, me resultó misión imposible: quedé cautivada en la silla. Por su simpleza tan hermosa, por su historia, por sus personajes, por todo lo que transmite... por eso, y mucho más, Tomates verdes fritos es una auténtica joya.
No es ningún secreto el hecho de que, desde siempre, las películas que hablan sobre el amor, son las más recurrentes y queridas por la mayoría de los espectadores. A pesar de ello, contamos con incontables títulos de historias centradas en la amistad y, por esto, es normal encontrarnos en cintas de esta temática algún que otro tópico o cliché. Pasa con todo; mas, Tomates verdes fritos es una excepción, ya que cuenta con varios elementos que hacen que destaque frente a las demás, entre ellos, unas protagonistas fantásticas, cargadas de carisma, con las que conectas en cuestión de segundos. La relación que se forma entre ellas, es preciosa, sincera y bella. Dos personas completamente opuestas, que se conocen poco a poco, hasta llegar a convertirse en una pareja inseparable. Este vínculo, está llevado de una manera magnífica y realista, ya que no es una relación que surja de la noche a la mañana, si no que se va forjando, poco a poco, haciendo más fuerte con cada nuevo obstáculo. 
Ninny (Jessica Tandy) y Evelyn
 (Kathy Bates)

Esta es una de esas películas que abarcan miles de temas, recomendable para todo el mundo. No sólo te habla de la amistad, si no del dolor, el amor y la ausencia, del racimos o el machismo tan presentes en la época, de quererse a sí mismo y hacer todo lo que esté en nuestra mano para lograr la felicidad. Es imposible aburrirse con este film, ya que mezcla comedia y drama de una forma impecable, haciéndote que en una escena llores a mares, y en la otra, se te salga el refresco por la nariz a causa de las carcajadas.
La historia está contada de una manera muy especial, intercalando dos épocas distintas. Cuenta, además, con un ritmo que, si bien no es frenético, resulta bastante ágil. No podrás ni parpadear, cuestionándote qué ocurrirá a continuación, en qué nuevos líos se meterá Idgie o con qué burradas para llamar la atención de su marido nos sorprenderá la pobre Evelyn.
El reparto, es formidable. Todos los actores bordan sus papeles, perfilando a sus personajes a las mil maravillas. Mencioné anteriormente a Kathy Bates, y lo vuelvo a hacer para recalcar, una vez más, lo bien que actúa. Encandila al espectador con sus personajes, da igual que haga de una mujer madura acomplejada por su peso o de una loca psicótica que secuestra escritores: siempre, siempre gusta. Destacar también a Jessica Tandy, que actúa de la adorable anciana Ninny (y que, si no me equivoco, ganó varios premios por esa interpretación). Y, ¿cómo olvidarnos de Idgie y Ruth? Mary Stuart Masterson y Mary-Louise Parker, también se comen la pantalla en este filme.
Por último, os informo de que esta película, está basada en la novela Tomates verdes fritos en el Café de Whistle Stop, escrita por Fannie Flagg, quien también se encarga del guión, en colaboración con Carol Sobieski. Espero poder hacerme pronto con la obra, ya que, si es tan buena como la película (que creo que lo será), no tardará en figurar entre mis libros preferidos.
Una historia que abarca una gran cantidad de temas, cada cual más importante que el anterior, y que los aborda con gran maestría. Interpretaciones sublimes, un ritmo ágil y una historia cautivadora, protagonizada por unas mujeres fuertes y luchadoras. Altamente recomendable es poco.


¿La habéis visto? ¿Os llama la atención?
¡Un fuerte beso y hasta la próxima!


{Wrap-up} Agosto, Septiembre y Octubre 2014

Debería de estar dándome cabezazos contra la pared por no haber subido esta entrada hace milenios o, aún mejor, por tener que hacer un tocho-post de tres meses, gracias a mi falta de organización. Pero he tenido una tarde hermosa, he avanzado a pasos agigantados con un importante proyecto pendiente y David Bowie me está cantando Life on Mars. Así que, por esta vez, sólo por esta vez, me saltaré ese procedimiento, e iremos directos al grano.

LECTURAS
Carrie, de Stephen King ★ ★ ★ ★ [RESEÑA]
He aquí un libro realista, sobrecogedor y recomendable hasta la saciedad. Aunque tiene algunos detalles por pulir, la escritura es fluida, y aburrirse, misión imposible. No sé a qué estáis esperando. Corred a darle una oportunidad.
Mientras escribo, de Stephen King ★ ★ ★ ★ ★ [RESEÑA]
Futuros escritores, este es vuestro libro. No sólo os resultará una muy útil fuente de información sobre cómo funciona el mundo editorial, o una serie de pautas para mejorar los escritos, si no que además, os animará e instará a seguir adelante, a mejorar un poco más cada día. Una de las mejores lecturas del año, sin duda alguna.
El ciclo del hombre lobo, de Stephen King ★ ★ ★ [RESEÑA]
Una historia corta y amena aunque repetitiva en ocasiones, que me mantuvo entretenida la noche de Halloween. No es de mis preferidos del autor, pero, si queréis iniciaros en su mundo, ésta es una opción más que atractiva. Mi edición, incluye, además, unas tétricas ilustraciones de Berni Wrightson.
El suelo del ruiseñor, de Lian Hearn [RESEÑA]
Un inicio de saga de lo más decepcionante y soporífero, con unos personajes pusilánimes en exceso. A pesar de eso, tiene algunos aspectos destacables, y debido a ello, le daré a la serie de Hearn un margen de dos novelas más, antes de descartarla totalmente.
Última llamada, de Tim Bowler [RESEÑA]
Una especia de thriller juvenil con una buena idea inicial y un desarrollo de lo más caótico. ¿Lo más triste? Si el autor se hubiese molestado en dar explicaciones, no dejaría de recomendároslo.
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick ★ [RESEÑA]
Peculiar novela de ciencia-ficción que te mantendrá enganchado desde el minuto cero, gracias a su singularidad, su narración impecable y sus constantes reflexiones. Si al asunto le agregamos, también, un poco de comicidad, tenemos un libro ideal para desconectar y, a la par, pensar. 


Ángel mecánico, de Cassandra Clare ★  [RESEÑA]
Lo mejor que he leído de Cassandra hasta ahora. Aún con sus fallos, este libro me ha encantado, gracias a su muy lograda ambientación, su fluida prosa y fantásticos diálogos y su ritmo regular.
Los saqueadores de sueños, de Maggie Stiefvater
Lo poco que he leído de esta mujer, me tiene enamorada. Este segundo volumen de la tetralogía protagonizada por mis chicos del cuervo, no iba a ser menos. Entretenido, atrapante, cautivador, y, por si fuera poco, con un final de infarto. Ronan, tú molas.
La cura mortal, de James Dashner ★ [RESEÑA]
O como cargarte una trilogía. Sé que hay opiniones de todo tipo, pero, a mi juicio, éste final ha sido horrible de principio a fin, ya no sólo por la cantidad industrial de dudas que se dejan sin resolver, o su ritmo irregular; si no porque ha resultado ser un libro de lo más surrealista, y que no me he terminado de creer. Por el momento, guardaré distancias con el autor.
No sonrías que me enamoro, de Blue Jeans ★★[RESEÑA]
Una secuela amena y fácil de leer pero poco, muy poco más. Un desarrollo demasiado incoherente de los acontecimientos y reacciones de los personajes dignas de un culebrón de los malos. Espero que con la tercera parte, esta trilogía recupere.
Quiero que conozcas a alguien, de Estefanía Yepes Sánchez ★★★ [RESEÑA]
Novela romántica contemporánea que devoré en cuestión de horas, a pesar de que el género no es precisamente santo de mi devoción. Desde aquí, le deseo mucho éxito a Estefanía, y le animo a seguir escribiendo, ya que lo hace impecablemente.
Cordeluna, de Elia Barceló ★★★ [RESEÑA]
Libro juvenil predecible en ocasiones, con unos personajes bastante planos y un ritmo irregular, pero que logra entretener y mantener al lector expectante. Además, la pluma de Elia Barceló, es más que destacable.

El signo de los cuatro, de Sir Arthur Conan Doyle ★★★★ [RESEÑA]
Esta relectura, ha sido más que fructífera, y ansiosa me hallo de continuar con este "maratón". Si todavía no habéis catado a Doyle, os animo encarecidamente a ello. No sólo os encontraréis historias elocuentes, narradas a la perfección y de forma para nada pesada, si no que además, se os presentarán a unos personajes increíblemente perfilados.
El túnel de cristal, de María Gripe ★★★★★ [RESEÑA]
Este libro, se ha ganado un hueco en mi corazón, y de qué manera. Lo malo, es que, a día de hoy, todavía no sé explicaros el por qué. Quizá sea porque ha conseguido transmitirme muchísimo con pocas palabras, o porque es esta la clase de literatura que, en un futuro, me gustaría escribir. Porque esconde un montón de mensaje, un montón de reflexión, de pensamiento. Sea lo que sea, el resultado, es magnífico.
El abrigo verde, de María Gripe ★★★  [RESEÑA]
Otro libro la mar de recomendable. Esta mujer, me tiene encandilada, no sólo porque sea capaz de hablar de temas tan complejos y duros como puede ser la presión a la que un adolescente está sometido en casa, o a lo difícil que resulta forjarse una personalidad propia, al margen del "qué dirán". Si no porque, además de hacerlo, lo hace a través de palabras sinceras y sencillas. Maravilloso.
Caperucita en Manhattan, de Carmen Martín Gaite [RESEÑA]
Un relato dedicado a un público más infantil pero adorable en exceso, con unos diálogos sublimes y unas reflexiones la mar de interesantes. Si tienes un rato libre, quizá te resulte curioso darle una oportunidad.
Kuroshitsuji #1, de Yana Tohoso
Primer tomo de un manga que llevo deseando comenzar desde hace siglos. Adoro el dibujo y la historia, la cual, sólo puede ir a más con cada entrega. Aunque estos primeros capítulos han sido una mezcla entre relleno y presentación de los personajes, espero más de cara a sus siguientes volúmenes.
Bakuman #2, de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata
Y aquí continúo yo con este simpático dúo de amigos que quieren introducirse en el mundo del manga. Una lectura amena, rápida y fresca. Deseosa estoy de seguir con la obra.

 SERIES / ANIME

Broadchurch ★★★★
Mini-serie de corte policiaco que disfruté muchísimo. Una historia fantástica, creíble y adictiva, protagonizada por unos personajes muy bien perfilados y una ambientación sumamente encantadora. ¿Alguien da más?
Junjou Romantica 1ª TEMP ★★★
Tenía una semana pastelosa y decidí ver uno de los yaois más conocidos y que, curiosamente, jamás había visto. Quizá esperaba mucho de él, pero, y aunque me ha gustado bastante, no me ha parecido, ni de lejos, para tanto. Entretenida, pero no destacable, al menos, desde mi opinión.
PELÍCULAS

 
 
El gran hotel Budapest ★★★★
Una de las películas más peculiares y fantásticas que he visto en mucho tiempo. Amena, con un ritmo frenético y una historia atrapante, protagonizada por un elenco de lo más acertado y con una historia atrapante. ¿Algo más? Sí, aparece Adrien Brody. Id a verla.
Monstruos University ★★★★
Una secuela de Monstruos S.A la mar de simpática y entretenida. No le hace sombra a su predecesora, pero no deja de ser una película recomendable, con una animación magnífica y un colorido increíble.

 ¿Habéis leído/visto alguna de estas obras? ¿Os llaman la atención?
¡Un fuerte beso y hasta la próxima!






Caperucita en Manhattan - Carmen Martín Gaite

Caperucita en Manhattan, de Carmen Martín Gaite
Autoconclusivo
Ediciones Siruela
205 páginas
84-7844-056-9
Resumen que nos da el libro: Sara Allen es una niña de diez años que vive en Brooklyn, N.Y. Su mayor deseo es el de ir sola a Manhattan para llevar a su abuela una tarta de fresa. La vuela de esta moderna Caperucita ha sido cantante de music-hall y se ha casado varias veces. El lobo es Míster Woolf, un pastelero multimillonario que vive cerca de Central Park en un rascacielos en forma de tarta. Pero el hilo mágico de este relato se centra en Miss Lunatic, una mendiga sin edad que vive de día oculta en la estatua de la Libertad y sale de noche para mediar en las desgracias humanas o, si es necesario, llegar a regalar un elixir capaz de vencer al miedo.
Sara Allen es una joven de casi diez años, amante de los libros desde su más tierna infancia, que fantasea despierta con la idea de tener un poco más de libertad en casa, y llevarle a su abuela, que reside en Manhattan, la tarta de fresa que mamá prepara todos los sábados. Por su parte, míster Woolf es un importante hombre de negocios muy volcado en su trabajo, con grandes comederos de  cabeza rondándole día y noche; mas, la parte más interesante, mágica y sorprendente de este relato, la lleva miss Lunatic, una anciana mendiga que vive en la estatua de la Libertad y cuyo mayor pasatiempo, recae en escuchar e intentar poner solución a los problemas de las personas.

Porque las cosas y las personas que sólo se han visto con los ojos de la imaginación pueden seguir viviendo y siendo iguales, aunque desaparezcan en la realidad. Cuando se han visto y luego se dejan de ver, el cambio es mayor.
 
Recuerdo que en Primaria, teníamos todos los años un libro enorme, que contenía fragmentos de otras novelas, poemas u obras de teatro bastante reconocidas, tanto del panorama nacional, como internacional. También recuerdo que, gracias a uno de esos libros, tuve mi primer contacto con el que a día de hoy, es mi relato preferido, El principito [RESEÑA] (es más, sé a ciencia cierta que leí la escena de la rosa y el biombo). En una de esas narraciones, había un fragmento de la novela de la que hoy os vengo a hablar: Caperucita en Manhattan, de Carmen Martin Gaite. Este breve texto, se me hizo la mar de ameno y divertido, por lo que me propuse a leer el libro entero. Sin embargo, y como suele pasar con la edad, me terminé olvidando por completo de él, hasta que, la semana pasada, me lo encontré en un estante de la biblioteca, y sin ningún miramiento, me dije "esta es mi oportunidad".
Reconozco que si lo hubiese leído de más joven, lo hubiera disfrutado el doble, ya que el libro, está visiblemente dedicado a un público más infantil. Pero, eso no quiere decir que no me haya gustado, ¡ni mucho menos! Lo que encontramos entre las páginas de Caperucita en Manhattan es entretenimiento puro y duro, y una versión moderna de la clásica Caperucita Roja de lo más particular.
Como ya he dicho, es una novela que está dedicada al público infantil, y aunque este no es un impedimento para disfrutarla de todas formas, se puede apreciar en la narración para quién está orientada, ya que ésta es fácil y amena. También está presente en el ritmo, ágil y frenético para que al joven lector no le dé tiempo a aburrirse.

 Y había sido el primero en inyectarle sus dos pasiones fundamentales: la de viajar, y la de leer. Y las dos se fundía en otra, porque leyendo se podía viajar con la imaginación, o sea soñar que se viajaba.
 
Algo que me sorprendió sobremanera, fue encontrar tanto mensaje en un libro tan sencillo. En serio, quedé impresionada con alguna que otra cita relevante, y con varias reflexiones que contiene. Sin embargo, lo más destacable, son los diálogos. Puede que algunos de ellos se vean un poco forzados; pero la mayoría, se desenvuelven con total fluidez y credibilidad. Parece que ante tus ojos, está teniendo lugar la escena, en vez de leerla. En lo referente a la ambientación, me parece correcta, ya que el libro tampoco es muy extenso y Carmen no se para en detalles sin importancia, haciendo unas descripciones cortas y concisas.
En cuanto a los personajes, nos encontramos con un elenco de lo más variado, con personalidades marcadas y muy bien diferenciadas. Para empezar, tenemos a nuestra protagonista, la simpática Sara Allen. Es imposible que esta pequeña caiga mal a alguien; sus comentarios me han sacado una sonrisa en más de una ocasión, y no he podido evitar sentirme identificada con ella cada vez que hablaba sobre sus preciados libros. Por otra parte, tenemos también a Rebeca Little, la abuela de Sara, una anciana carismática y atrevida, ex-cantante de music hall y sufridora de incontables desengaños amorosos. Pero, ¿qué clase de versión de Caperucita Roja no contaría con el lobo? En este caso, el lobo no es otro que míster Woolf, un empresario, dueño de la importante franquicia El Dulce Lobo, una de las pastelerías más pijas y famosas de Nueva York, el cual me ha caído sorprendentemente bien. Sin embargo, el personaje más especial de este libro es miss Lunatic, una mendiga empática y transparente, cuya aparición y misterioso origen, tendrá gran repercusión en el transcurso de los acontecimientos.
Por último, comentar que esta, me parece la clase de lectura ideal para los colegios (si no me equivoco, en algunos centros, se lee durante Secundaria), ya que es entretenida y de fácil comprensión, y opino fervientemente que podría animar a muchos jóvenes a introducirse en el mágico mundo de la literatura.
En resumidas cuentas, Caperucita en Manhattan es un relato atemporal la mar de ameno e interesante, con un elenco de personajes de lo más variado y una historia disfrutable y peculiar. Por si fuera poco, ¡los diálogos son formidables! Si lo quieres es pasar un buen rato, corre y apunta este título en tu lista de próximas adquisiciones. No te arrepentirás.

¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
¡Un beso y hasta la próxima!